martes, 9 de octubre de 2007

ÚLTIMO MOMENTO, GENOCIDA CONDENADO...


El ex Capellán de la Policía Bonaerense, durante la última dictadura militar, Cristián Von Wernich, fue condenado hoy a la pena de reclusión perpetua, en el marco de genocidio, por todos lo crímenes de lesa humanidad que se le imputaban, crímenes que abarcaban el asesinato, la tortura agravada y la desaparición forzosa de personas. Al mismo tiempo Von Wernich fue condenado para ejercer cualquier cargo público o eclesiástico de por vida.
Sin duda este fallo ejemplar, que recibió el genocida Von Wernich, nos llena de alegría, pero sobre todo esta ejemplar condena, es un homenaje para las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que pelean, contra viento y marea, hace más de treinta años para que los asesinos estén presos y para que les devuelvan a sus hijos y nietos.

Entre los que sufrieron las vejaciones del ex Capellán, se encuentra el periodista Jacabo Timerman. Este era el dueño y director del diario La Opinión, periódico que estaba muy lejos de ser de izquierda, (se dice que La Opinión era conservador en economía y progresista en cultura). En este diario trabajó el profesor de la carrera de ciencias de la comunicación, Nicolás Casullo
Timerman fue secuestrado el 15 de abril de 1977 en la Capital Federal y fue sometido a torturas con picana eléctrica durante meses. Durante ese tiempo permaneció cautivo en los centros clandestinos de detención Coti Martínez y Puesto Vasco. En 1979 tras casi 30 meses de estar secuestrado, y debido a la presión internacional por su aparición, Timerman, fue expulzado del país y se le quitó su nacionalidad argentina.
Luego de esta condena, se espera que la Iglesia Católica se expresé, y rompa su silencio cómplice, de más de treinta años, para pedir perdón a la sociedad argentina, por su probada participación en el Terrorismo de Estado, que encabezaron las Fuerzas Armadas en el período 1976-1983. Quien escribe esto, tiene ciertas dudas de que esto pueda llegar a pasar, conociendo quienes están a la cabeza de Iglesia hoy en día.

La lectura del fallo fue seguido por numerosas agrupaciones políticas, organismos de derechos humanos y personas sin organización alguna.
Por su parte el Gobierno Nacional, estuvo representado por el Secretario de Derechos Humanos Dr. Eduardo Duhalde., un intelectual con probada trayectoria militante y desde mi punto de vista, uno de los mejores ministros que tiene la gestión de Kirchner.
Esta gobierno, parece empeñarse en parecerse cada día un poco más a los anteriores, pero mal que le pese a cierta “izquierda” reaccionaria y demagoga, y hasta algún integrante de este blog, tomó medidas claras, para que los juicios contra los genocidas se lleven adelante. Porque aunque es verdad que es inadmisible que Julio López este desaparecido en democracia, también es verdad que Etchecolatz esta preso porque esta gestión, impulsó la derogación de las leyes del perdón, que permitieron juzgar y condenar, al ex subcomisario de la policía bonaerense dirigida por Ramón Camps.

Para terminar desde este espacio decimos una vez más que:
NO OLVIDAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS Y NO PERDONAMOS.
CÁRCEL EFECTIVA Y COMÚN, PARA TODOS LOS GENOCIDAS.
JUSTICIA Y NUNCA MÁS.
Tito.-

ETIQUETA NEGRA




Venía rápido, muy rápido y se le soltó un patín
a él, que era el rey de esta jungla.
Se le soltó un patín...

Su corazón no era un hotel
(aunque corría ese rumor)
y hoy tiene una entre otras cruces
en este bosque siempre cruel.

Dejó un billete que pide a gritos que lo gasten
como una hoja derivó en tu mismo turbio río.

Entre amuletos y talismanes su destino desafió
si su nariz crecía de tamaño, prometía más.
No le robaba nunca a nadie
(a nadie en especial)
ganó un orzuelo de tercer ojo
y su nariz sangró.

No hubo caricias para su celo moro
y ahora mira crecer las flores desde abajo


(Beilinson - Solari)

Gastón

DICEN QUE LAS COMPARACIONES SON ODIOSAS


Al deporte y la política siempre los dividió una línea muy fina. Los tres casos más relevantes de aprovechamiento político a un acontecimiento deportivo fueron el mundial de Italia 1934, las Olimpiadas de Berlín 1936, y el mundial de Argentina 1978.
Los parecidos entre los dos mundiales son notorios, tanto Mussolini como el dictador Jorge Videla se aprovecharon de las circunstancias por diferentes motivos políticos.

Benito Mussolini -quien para 1934 era el presidente de Italia- anhelaba más que ninguna otra cosa, que su país fuera la sede que albergara a los dieciséis países que disputarían la segunda copa mundial de fútbol de la historia. A pesar que IL Duce solo había visto un solo partido de fútbol en su vida, utilizó todas las presiones políticas y sutilezas diplomáticas que pudo para alcanzar su meta. Nunca se pudo saber por qué Suecia retiró sospechosamente su candidatura en 1932 sin explicar los motivos. Por esto fue que la FIFA designó a Italia como país organizador. El comité organizador estaba a cargo de Aschille Starace y el General Giorgio Vaccaro quien se encontraba a cargo de la federación de fútbol.

El mundial de 1978 fue un objetivo estratégico para el gobierno militar casi desde el momento en el que llegó al poder en 1976. Tanto el ejército como la armada propusieron dos proyectos económicos para el torneo. Ganó la armada donde el marino Carlos Lacoste utilizó todas sus influencias, sobre todo con su amigo Joao Havelange quien años más tarde lo designaría como vicepresidente de la FIFA. El mundial costó alrededor de 700 millones de dólares, 550 millones más de lo que costaría cuatro años mas tarde el mundial de España.


El 27 de mayo de 1934 Mussolini inauguraba el segundo mundial de fútbol. El fascismo -durante el tiempo que duró- realizó una gran propaganda a favor de su régimen. El correo lanzó una serie de estampillas conmemorativas, una tabacalera lanzó los cigarrillos "Coppa del mondo", el estadio Roma fue rebautizado con el nombre de Estadio Nacional Fascista y el de Turín como “Stadio Mussolini”.
IL Duce asistió a todos los partidos con las tribunas repletas de camisas negras y los jugadores empezaban y terminaban cada partido vivando a Italia y saludando con la mano extendida haciendo el saludo fascista. Las banderas italianas siempre aparecieron flanqueadas por las alemanas con las cruz esvástica en el centro.


El 1 de junio de 1978 el Dictador argentino Jorge Rafael Videla declaró inaugurado el 11° mundial de fútbol "bajo el signo de la paz". Holanda y Francia encabezaron un comité para boicotearlo, (el c.o.b.a) aduciendo que había campos de concentración. Gracias a los periodistas que vinieron a cubrir el evento, Las Madres de Plaza de Mayo se hicieron conocidas mundialmente. Una agrupación holandesa donó un hogar que permitía vivir juntas a las madres que se quedaban sin familias.
Las revistas de Editorial Atlántida lideraban las campañas pro gubernamentales: por ejemplo, la revista “Para Ti” regalaba postales a los lectores para que se las enviaran a aquellas organizaciones que protestaban por la violación de los Derechos Humanos.
La revista “Somos” hablaba acerca de un subversivo nominado para el premio Nobel de la paz, llamado Adolfo Pérez Esquivel. Bernardo Neustadt alababa a los militares desde la revista “Gente” mientras que “El Gráfico” inventó una carta que supuestamente le mandaba un jugador de Holanda a su hija diciendo que era “la copa de la paz” y que “de los fusiles de los soldados disparan flores”. El slogan desde Argentina para el resto del mundo era “los argentinos somos derechos y humanos”.


La orden que bajaba de Mussolini a los jugadores de su selección era "vencer o morir". Italia debía ganar el mundial porque "era una orden". Al técnico italiano Vittorio Pozzo le dijeron que dios lo ayude si llegaba a fracasar y a los jugadores la amenaza fue más explícita "ganen o sino crash". Crash era sinónimo de corte de cabeza.
Con toda la presión encima la selección italiana le ganó 7 a 1 a Estados Unidos en su primer partido. En cuartos de final le tocó enfrentar a España con quien tuvo que jugar un partido desempate que ganó Italia 1 a 0. Dos días después, en la semifinal, con un gol de Guaita Austria, quedaba en el camino. Italia alcanzaba la final.
Si bien los jugadores argentinos no estaban jugando bajo amenaza de muerte en caso que perdieran, se notaba el interés de la junta militar por lograr el título de campeón del mundo para asociar el éxito de la cancha con un presunto éxito político.
Argentina contaba con grandes jugadores como Fillol, Passarella, Kempes y Tarantini, entre otros, el técnico era César Luis Menotti. La selección le ganó a Francia y a Hungría en la primera fase pero perdió ante Italia. En la segunda ronda le ganó a Polonia en Rosario, y empató con Brasil. Por este último resultado, para llegar a la final contra Holanda debía hacerle como mínimo cuatro goles a Perú. Argentina ganó 6 a 0. Este se convirtió en uno de los partidos más sospechados de la historia, llenando de dudas hasta a el menos incrédulo. El objetivo de llegar a la final estaba logrado.


La mayoría de los 45.000 espectadores que llenaron el Estadio Nacional eran funcionarios del Fascismo quienes no pararon un minuto de vitorear a Mussolini presente en el palco.
El equipo checoslovaco era muy superior técnicamente y comenzó ganando el encuentro pero el partido fue igualado por el argentino Orsi y eso obligó a ir a un alargue. El desahogo final llegó con el gol de Schiavio llevando a Italia a consagrase campeón. Luego del partido un jugador checo declaró “si bien estoy triste porque perdimos, estoy contento porque les salvamos la vida a once personas”.


El Monumental de River explotaba con las 80.000 almas que acudieron a apoyar a la selección en la final mientras Clemente incitaba a la gente a tirar papelitos para que el relator oficialista Muñoz se enojara por la imagen que se le daba al mundo. Argentina se puso en ventaja a los 38 minutos del primer tiempo con un gol de Kempes, a los 37 del segundo igualó Nanninga para Holanda quien casi gana por un tiro en el poste en el minuto 90. Al igual que los italianos, Argentina para ganar debía pasar por el alargue. Gracias a los goles de Kempes y de Bertoni, Argentina finalmente se consagró campeón del mundo por primera vez en su historia.


Benito Mussolini recibió el saludo imperial por parte de sus futbolistas antes de comenzar a disputarse la final. Luego de la victoria les entregó una gran copa de bronce llamada "Coppa del Duce". Después de la coronación Mussolini mandó a llamar al seleccionado italiano, les acarició las cabezas paternalmente y les entregó 20.000 liras a cada uno.
El presidente de la asociación italiana de fútbol Giorgio Vaccaro afirmó "la última meta del acontecimiento será demostrar al universo lo que es el ideal fascista del deporte".


Fue Lacoste quien al anochecer del 25 de junio desde el palco oficial daba su discurso apropiándose del éxito deportivo para decir "el fútbol ha sido un conducto para que vuelva a empezar la grandeza argentina”.
Videla en su mensaje al país dijo "los argentinos fuimos capaces de vencer a la insidia y al escepticismo".
Todo era júbilo y felicidad, todos salieron a festejar al obelisco y a la plaza de mayo al grito de “dale campeón” y de “el que no salta es holandés”. Muchos decían “ahora que vengan los comunistas a decir que en Argentina pasan cosas raras" y “ahora qué van a decir los periodistas extranjeros sobre el gobierno”. Todos estaban empachados de alegría al igual que el entonces ministro de economía Martínez de Hoz que dijo "debemos seguir jugando el gran partido del proceso nacional". Ese proceso que utilizaba el terrorismo de estado bajo el argumento de restablecer el orden, incluyendo una feroz represión, censura de la prensa y un gran endeudamiento externo. Ese gran partido que para la junta militar una de las canchas donde se disputaba era a mil metros del Monumental.

Gastón

lunes, 8 de octubre de 2007

SI EL POETA ERES TU...


Hoy hace 40 años que fue asesinado, tal vez, la persona más ética que piso este mundo. Y, ¿qué nos dejó su muerte? A una generación, sin duda, le sirvió de bandera para emprender la aventura revolucionaria con vías al socialismo. Lamentablemente esa generación fue brutalmente asesinada, y seguramente, muy a pesar suyo, el Che pasó de bandera revolucionaria, a ícono pop.
La canción de Kevin Johansen, “Mac Guevara`s Che Donald`s”, refleja con justeza lo que han convertido al Che. Mientras escuchaba dicha canción, en el excelente recital que dio el cantautor de origen estadounidense, el sábado por la noche, en Puerto Madero, pensaba, con tristeza, lo que han hecho con los ideales de Guevara.
Desde mi punto de vista, lo más patético del manoseo que sufre el Che a diario, viene desde una parte de la “izquierda”. Esa misma que en vida, Guevara, lo acusaba de foquista y aventurero, esa misma que lo entregó en Bolivia. Hoy asume su obra como propia y levanta su estandarte como si hubiera tenido algo que ver con su lucha. Esa gente, sí que da asco.
También pensaba mientras escuchaba a Kevin, lo que estos, fatídicos 40 años, apoyados en un sistema cruel y despiadado, han hecho en la juventud. Una juventud despolitizada, consumista, idiota y que tiene como única meta modernizar su celular, o computadora, eso si con su remerita del che, hecha en una fábrica de obreros explotados en Taiwán, en el pecho.
Para finalizar, sólo quería dar mi más sentido homenaje a una persona que creyó en una sociedad más justa, y no sólo creyó sino que intentó ponerla en marcha, a través de la lucha armada, buscando instalar el socialismo a nivel mundial.
Gracias y perdón Che, por no tener los huevos que tuviste vos.

Tito.-

jueves, 4 de octubre de 2007

DE ORGASMOS Y CELULARES...

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miércoles, 3 de octubre de 2007

La cita mortífera

Desempolvando las cosas de la facu escritas encontré este cuento que tiene cinco años.

“Yo no lo busqué, yo no lo quise”, debería decir yo ahora que sé que ella ha muerto. Más aún, cuando la muerte la encontró en mis brazos con tan sólo un encuentro. Estas eran las palabras que balbuceaba Román luego del trágico incidente, en medio del caos, en el restaurante.
Román se sentía solo hacía mucho tiempo. Julieta también. Pero estas soledades tenían distintos orígenes, no eran iguales. Román siempre había sido un chico dulce, que disfrutaba de estar en pareja. En sus veinticuatro años había tenido relaciones muy largas. Pero ya había pasado mucho tiempo de su última ruptura y necesitaba alguien a quien amar. Nunca hubiera pensado que iba a estar tan angustiado como para recurrir a semejante idea. Un día abrió el diario y como si fuera una señal, se le presentó ante sus ojos un aviso de una empresa de citas a ciegas. No sabía qué hacer. Llamó a su hermana para constatar de que no fuera una idea tan alocada. Ella le contestó con una carcajada pero luego le dijo que lo haga. Después de mucho pensar, Román tomó el teléfono y averiguó de qué se trataba todo eso. Le interesó y arregló una cita para una semana después.
Julieta era la chica que lo iba a conocer. Ella llegó puntual al restaurante, estaba muy ansiosa, quería empezar de nuevo. Se prometió no contar su verdadero pasado, era muy duro. Tenía veintidós años, una infancia difícil sobre sus hombres y una adolescencia aún peor. Se enamoró de la persona equivocada. Horacio era un criminal. Cuando ella lo descubrió en uno de sus asesinatos, trató de huir pero él se dio cuenta y la amenazó de muerte si contaba lo que vio o si se escapaba de la casa. Estaba muy sola, no tenía a quién acudir. Un día se armó de coraje y se escapó. Los matones de Horacio la habían seguido. Julieta vio el mismo aviso que Román y concertó la cita desde el hotel donde estaba parando.
Román llegó al restaurante cinco minutos después que Julieta, le pidió disculpas, le dio una rosa y cenaron. Los dos se sentían muy bien hasta que el caos se apoderó del lugar. Con su séquito rabioso llegó Horacio por la puerta trasera del lugar. Uno de los muchachos se disfrazó de mozo y le pidió a Román que se acercara a la cocina, donde tenían a todos bajo punta de pistola. Allí, Horacio le dijo a Román que si no mataba a Julieta con el revólver que le iban a dar, el hombre muerto era él. Román no entendía nada, estaba aterrado. Pero preservó su vida, se dijo que ella era tan sólo una desconocida y de todas formas iba a morir. Por eso agarró el arma, la escondió en el bolsillo, volvió a la mesa y le disparó un balazo en la pierna. Cuando ella se agachó para tocar su herida, le pegó el segundo balazo, el que le dio la muerte, directo al corazón. Julieta cayó al piso, Román se inclinó y la tomó en sus brazos.


Yani.

lunes, 1 de octubre de 2007

Entrarle al conito

¿Casi escatológico? Sí. ¿Antifamiliar? Sí. ¿Sincero? Mmm, no sé.

Domingos, Pascuas, cumpleaños, llegada de familiares del exterior, despedida de familiares que vuelven al exterior, aniversarios, etc. Yo sé que a usted le cansa y si dice que no, miente.
En estas adorables reuniones no prevalece ni el espíritu familiar, ni la solidaridad, ni el entusiasmo desenfrenado por ver al círculo más cercano (en términos genéticos). Estoy convencida de que lo que une y permite no estallar como volcán erupción es… la comida. El glorioso invento de las cosas dulces y saladas. Especialmente las primeras. La masita seca tipo conito rellena de dulce de leche es la que logra el estado empalagoso ideal.
Y cumple una función esencial: es la que logra mantener a una persona callada el mayor tiempo posible: lo he comprobado. Y sirve para su suegra, tío, sobrino, primo, marido o mujer, etc. o para usted mismo. Y le voy a explicar por qué.
Primero: a menos que usted tenga una boca muy grande y opte por comer la pieza dulce entera –aunque masticar de esa manera también lleve su tiempo-, esta no es la forma ideal. Lo mejor es morder primero la punta. Esto significa llenar sus dientes delanteros (paletas) de chocolate y dulce de leche, lo que lo obligará a dedicar unos cuantos segundos a la pasada de lengua por las llamadas paletas para no dejar un solo rastro visible del cacao hecho cobertura. Si se complica la situación –que en estos casos vendría bárbaro-, tendría que dedicar aún más tiempo para pensar cómo tomar la servilleta disimuladamente y llevarla a la boca y en un movimiento fugaz, casi imperceptible, usted deberá pasarla por sus dientes delanteros y librarlos de todo rastro. Eso sí: la servilleta debe ser de papel porque es muy desagradable que una de tela quede así de manchada.
Una vez realizado todo este proceso (lo que le habrá llevado unos 40 o 60 segundos) se pasa a morder por la mitad de la base del conito que ha quedado descabezada. Sé que cuando pruebe se dará cuenta que sus paletas han quedado sucias una vez más, pero es sólo dulce de leche, que se disuelve más fácilmente. A no preocuparse. Luego, haga el mismo procedimiento pero con la parte restante. Para todo esto, un minuto ya se le pasó largo. Imagínese eso: más de sesenta segundos sin estar obligado a decir ni UNA palabra a su yerno. Impresionante.
Es probable que piense que sesenta segundos no son nada. Pero debe considerar el hecho (bastante general) de que a los viejos les gustan las cosas dulces, por lo tanto: en el kilo de masitas secas que usted le encargará comprar a su suegra/o habrá más de, digamos, doce conitos. Calculando, le daría unos quince minutos de pura contemplación (sin riesgos) hacia toda la mesa familiar. Callado. Atento. Sin ataduras de ningún tipo. Lo principal es realizar todo esto al comenzar la reunión, porque todavía la gente no está del todo cómoda como para comer desaforadamente. Pero usted no. En ese momento usted será la persona más egoísta, más golosa, con la mayor gula del mundo.

Loly